Tomar café después de una borrachera para “despejarse” podría ser una mala idea combatir la embriaguez, afirma un estudio publicado en Behavioral Neuroscience (revista de la Asociación Estadounidense de Psicología).
El trabajo, realizado con ratones, revela que aunque el café podría hacerle sentir que se está aclarando los sentidos, es sólo una ilusión. De hecho, dicen los investigadores de la Universidad de Temple en Filadelfia, el café hace más difícil que la gente se dé cuenta de que está bajo la influencia del alcohol.

Y las bebidas “energéticas” que contienen altos niveles de cafeína tampoco neutralizan la intoxicación del alcohol, afirman los científicos.
“Es particularmente importante que desacreditemos el mito sobre los poderes desembriagantes del café” afirma el doctor Thomas Gould, uno de los investigadores. Leer artículo completo