Los cafés elaborados con granos cultivados en Colombia son de los más económicos para el consumidor final y de mucho consumo en países de Sudamérica. A su vez, tienen un sabor muy especial, que los hace para algunos paladares un café muy suave y para otros un café muy amargo.
Cultivo y el proceso de lavado del café de Colombia
En Colombia se produce gran cantidad de tipos de granos, la mayoría de una calidad media, aunque con excepciones.
A pesar de esta variedad de granos, es difícil apreciar diferencias en el sabor por el proceso de lavado al que se somete al grano antes de su comercialización.

El proceso de lavado elimina todas las impurezas del grano de café de forma que produce un sabor más fuerte y característico. Los granos de café tratados con el sistema de secado tiene un sabor bien distinto.
Con este sistema de lavado, los granos se remojan en agua durante 24 horas. Durante este proceso se inicia el proceso de fermentación, y se empieza a producir el aroma del cafe.
En una segunda fase el café se vuelve a remojar para eliminar restos de impurezas y residuos adheridos al grano.
Posteriormente el grano se clasifica eliminándose los granos defectuosos.
Tras el proceso de lavado, el grano se seca al aire libre. El objetivo final del proceso de lavado es bajar el nivel de acidez y aumentar la suavidad del café.
Este tratamiento del café se ha utilizado desde del año 1800.
El café de Colombia fue de los primeros en introducirse entre el gran público de consumo masivo.
Preparación
El café de Colombia no debe compararse con ningún otro ya que tienen sus propias características. Muchos no lo consideran como de los mejores cafés en el mercado, sin embargo siempre garantiza una calidad consistente, especialmente si los granos son frescos, si han sido tostados correctamente y molidos adecuadamente.
Fuente: blog sobre consejos sobre cafe express y cafeteras express. Más información sobre el grano de cafe