Cómo se prepara una infusión?
Si bien es cierto que algunas variedades especiales de té, requieren de una preparación especial y cuidado, sí podemos decir que existen unas indicaciones generales sobre cómo preparar una infusión, sobre todo si hablamos de infusiones de hojas o frutos.
En una infusión hay dos cosas importantes, las hojas de la planta no se calientan junto con el agua, y el agua no se deja hervir. El agua se retira del fuego en el momento justo antes del primer hervor.
Al no someter a las plantas a la ebullición junto con el agua, se evita que se pierdan o evaporen algunos principios activos, conservándose así sus propiedades.
Con respecto al agua, cabe señalar que para preparar un té, el agua no debe hervir, aunque en muchas de las infusiones de hierbas aromáticas el agua sí debe haber hervido.
Generalmente las infusiones se beben calientes, aunque como ya sabemos, existen también infusiones frías (té helado, mate tereré, por ejemplo).
Unas indicaciones muy generales, paso a paso, podría ser, para preparar una infusión de hierbas:
Ingredientes:
- Agua
- Hojas o flores de las plantas que elijas
- Azúcar, miel u otro endulzante natural
Utensilios:
- Una tetera (preferiblemente de vidrio, acero inoxidable o porcelana)
- Un colador pequeño
Preparación:
- Colocar en un recipiente caliente las hierbas. Si se opta por la clásica tetera, introducirlas en el colador.
- Verter la cantidad de agua hirviendo que se considere necesaria.
- Tapar la infusión. Este paso es fundamental, puesto que, si estuviese descubierta, podrían evaporarse los aceites esenciales y perderse alguna de las sustancias activas de la planta.
- Dejar reposar de 5 a 10 minutos.
- Colar el líquido obtenido o bien retirar el colador de la propia tetera y servir.
- Endulzar.
En el caso de un té, es importante no hervir el agua, y dejar reposar la preparación 5 minutos antes de endulzar la bebida.